Todo parece un espejo a veces, es curioso cuando después de casi mas de 6 años vuelves a un sitio en el cual estuviste agusto un tiempo. Tus pies siguen un camino trazado por el cual tu guía parece haber señalado.
Las circunstancias de la vida han cambiado y ahora lo recuerdas como si hubieses caminado ayer por el sendero que no debí perder tan precipitadamente. Una decisión tomada por mi, cambió mi destino hacia otros lugares que no me arrepiento de haber estado, pero que sin embargo me habría deslizado mas horas en ese lugar que me resulto mágico.
Parece un reencuentro difícil pero este miércoles espero poder conectar con aquel pasado que tanto me sedujo. De no ser así mas oportunidades no habrán, mi tiempo es valioso y el reloj de arena parece no detener el avance.
Yo pienso en los caminos que he tomado -o los que no hice camino- y se me pone la carne de gallina. El temor a errar. Nos quieren convencer de lo contrario. Pero ¿Somos realmente tan valientes?
ResponderEliminarYo creo que a veces nos obligan a ser valientes por las circunstancias que nos pone la vida. Si no quieres dejar escapar la oportunidad, tienes que echarle valor y poner todo de tu parte hasta que lo consigas y finalmente te relajes.
ResponderEliminarLa sensación de las cosas bien hechas llega después, cuando realmente estas agusto haciendo lo que haces y con mas seguridad en ti mismo, que es la base de todo al fin y al cabo.
UN saludo y perdona por el tocho! jajajajaja