De nuevo estoy derramando lágrimas. Sólo, todo el mundo se ha ido. Mi hermana, mis padres. Me he quedado con la compañía de las sábanas de mi cama. Arrugado como un trapo, me siento inútil, sin ganas de respirar. Total, no me muevo de aquí. Excepto para ir a comprar el periódico. Eso si lo hago bien, al menos ayer estaba inspirado. Las notas me salían fluidas, me sentía unido a la guitarra. Siento rabia, o más que eso... no sé cuando comprendes que estás solo. En realidad siempre ha sido así, quizás lo disfrazaba un poco. Las máscaras ocultan la verdad y esconden ese punto agridulce. Me doy cuenta, lo sé y lo intuía. Verano asqueroso. Poco emocionante, sin nada. Llorar se me da muy bien, por lo que veo quejarse sí que es un punto extra que tengo. Bah. No sé que cojones comer hoy, pastel de atún, pasta... o tal vez me consuma a mi mismo. Ojalá, quiero perder peso. Diez kilos por lo menos, el deporte es muy exigente y requiere sentirte ligero, como una abeja flotando. Ya... de nuevo, viene ese lado de frustración y realidad. No consigo romper ese muro, esa grieta no aparece. Nada aparece, salvo el color gris tirando a negro.
7/28/2012
7/24/2012
Sólo Yo
Nada más, aquí estoy con lo puesto y las palabras. Ya vienen, salen. Hace poco me alegré, no sucede mucho pero pasó. Recibí un mensaje, o más bien... un aire renovado, sin calor. Pensaba que ya no existía, que jamás estuvo en mi vida. Así de negativo soy, me lo tengo merecido. Lo tuve que releer varias veces, una dos, tres... cuatro quien sabe cuantas. Era ella, siempre viene bien saber cosas de una chica. Y más en estos tiempos de soledad. Siempre.... como una vieja película en blanco y negro, solo que no salgo delante de la cámara. Me mantengo en segundo plano. Y así me fue, caminando entre sombras, nadando a contracorriente, tratando de no ahogarme. A veces los recuerdos me asfixian, el pasado me engulle. Domina mi presente y no me deja ver... ¡¡Oh, No!! me digo a mi mismo. La pantalla de mi móvil refleja algo, un lugar distinto. Suena bien, me dice que... "hablaremos para saber como nos va" me remuevo en mi silla. Miro la pantalla en blanco, abro el Word y aquí estoy... escribiendo sobre esto. Destacado y raro a la vez, lo sé. Me robaron todo hace años.... ¿y que?? Joder, aquí estoy luchando contra todo. Contra esta mierda de realidad difusa, granulada como un jersey lleno de agujeros. Sigo, me levanto me ducho, salgo a la calle y digo: "Hoy va a ser un gran día..."
7/13/2012
Chico Malo
La rutina es tan dura como el asfalto. Me golpea cada día, me quema la venas. Y aún así me tengo que levantar, alargar la mirada y ver más allá de esa fina cortina que no nos deja ver nada. Lo voy entendiendo, me lo tengo que trabajar. Nadie regala nada, a veces solo a veces me gustaría volver a ser un niño. Disfrutar de todo sin pensar en que pensarán. Tengo que caminar firme, dejar que mi huella quede marcada en la acera. Controlar la ira y volcarla en situaciones positivas. No merece la pena amargarse por nada, ya huele todo bastante mal como para tratar de no respirar. Un día necesitaré un bastón para sostenerme, sentar mi culo de viejo y ver las faldas cortas. Entonces solo entonces, comprenderé el tiempo que estoy desperdiciando ahora. Solo espero ver esas pequeñas fluctuaciones de la realidad para ver algo. Tal vez, tal vez solo sea posible así...
7/10/2012
¿Rapido?
Intenté tragarme el asqueroso chicle que tenía en la boca. Me deshice rápido, y senté mi trasero en un banco mojado. No suena coherente, pero...¿hay algo coherente en esta vida? Deduje que no y trague mi saliva deseando que fuese la de una fémina. Suspiros y lamentos suenan como una vieja canción en un vinilo de los sesenta. Di un paso atrás como una guarra observando a la chica de la falda corta. El verano altera mis sentimientos y mi lenguaje. Sueno más sucio y tosco que durante los meses de invierno. Lo confieso, ni un un cura se atrevería a escuchar mis pecados. La vieja cruz llena de cagadas de palomas, refleja el escaso presupuesto que reciben desde el vaticano. Ellos se lo montan bien, con estado propio y varones sedientos de sexo en grandes cantidades. La aguja del vinilo comienza a rayar el disco y hacer temblar mi tímpano. Me levanto directo a la iglesia. En mi vida he ido a misa. Ni pienso hacerlo mientras me quede una pizca de dignidad. Pero hoy me siento con energía y pregunté al pobre señor de barba cerrada y bigote ancho a lo Freddie Mercury... -Perdone, ¿pero cuando se ofrece la misa?- el tipo me miro con pocas ganas de contestar y señalo una mesa con varios papeles encima. Hasta en un burdel te reciben mejor que en la casa del señor...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

