7/10/2012

¿Rapido?


Intenté tragarme el asqueroso chicle que tenía en la boca. Me deshice rápido, y senté mi trasero en un banco mojado. No suena coherente, pero...¿hay algo coherente en esta vida? Deduje que no y trague mi saliva deseando que fuese la de una fémina. Suspiros y lamentos suenan como una vieja canción en un vinilo de los sesenta. Di un paso atrás como una guarra observando a la chica de la falda corta. El verano altera mis sentimientos y mi lenguaje. Sueno más sucio y tosco que durante los meses de invierno. Lo confieso, ni un un cura se atrevería a escuchar mis pecados. La vieja cruz llena de cagadas de palomas, refleja el escaso presupuesto que reciben desde el vaticano. Ellos se lo montan bien, con estado propio y varones sedientos de sexo en grandes cantidades. La aguja del vinilo comienza a rayar el disco y hacer temblar mi tímpano. Me levanto directo a la iglesia. En mi vida he ido a misa. Ni pienso hacerlo mientras me quede una pizca de dignidad. Pero hoy me siento con energía y pregunté al pobre señor de barba cerrada y bigote ancho a lo Freddie Mercury... -Perdone, ¿pero cuando se ofrece la misa?- el tipo me miro con pocas ganas de contestar y señalo una mesa con varios papeles encima. Hasta en un burdel te reciben mejor que en la casa del señor... 

1 comentario:

  1. ja,ja, qué manera de pecar. Es que en los burdeles se deja mucho dinero y en la iglesia cada vez menos.

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