Los engominados de las últimas filas, seguían las sonrisas de los compañeros. El chandal deportivo, para mi se quedó en el armario, como un recuerdo pasajero. Ahora solo lo utilizo para ir al gimnasio (que ese es su fin). Con el oído a tono, una de mis preguntas a la profesora, les pareció gracioso al corrillo. Antes me molestaba, ahora es como si realmente no tuviese ni ganas de gastar saliva con semejante panda. Son arañas intentando buscar un hilo del cual tirar. Se aburren, molestan e interrumpen la clase. Al salir les veo dando unas caladas a un cigarrillo, comentando la jugada. Pienso que hay otras actividades antes de molestar: ir al parque a darle de comer a las palomas sería un buen ejercicio. Bueno, los pobres animales no se merecen una actitud chulesca. Seguro que se les ocurriría alguna salvajada. Nadie esta a salvo de espanto. Buff, que vida la de estos chavales. Seguro que algunos dentro de cinco años verán las cosas de otro modo... aunque no sé hasta que punto.
1/31/2012
1/30/2012
Buenos Ojos
Siempre te había visto con buenos ojos, hasta que me cansé. Perfecta o no, estaba insatisfecho... con pocas ganas de mirarme al espejo. Con una realidad pisándome los talones, con tus labios tan lejos como una voz apagada. No había vida, era llorar como un mocoso malcriado esperando una llamada tuya. Lejos de dejar esa bala mordiéndome el corazón, alargaba las estrías sin saber cual era el final. Así, como una prueba poco fiable, me extendía en unos razonamientos estériles. Me hacían daño, ese punto vital de esperanza no quería que viese más allá de un cuerpo desdibujado por el pasado. Iluso o no, creía. En algo, tal vez faltaba muy poco para tapar aquella mirada, la línea de una vista que por aquella época era joven y tomaba decisiones erróneas. Ahora, con la página girada solo queda seguir los pasos y las intuiciones del presente. Ya no quiero atragantarme por no decir lo que quiero.
1/26/2012
Labios Negros
Durante un tiempo me arrastre, solo veía labios negros, que no se movían. Parecía que estaban sellados, sin vida, las palabras no fluían. Quizás, ahora dejé de desgastar el suelo de madera con mis uñas. El auxilio nunca llegaba. Puede que... la solución este dentro de mi. El cambio de ritmo, de soltura. No sentirme tan rígido con la gente, moverme y ver cuales son mis limitaciones. Todos tenemos, pero hay que tratar de sobreponerse, de cerrar esa herida que dejó marcada una vida. Ahora, puede que aquella mochila llena de piedras, este más vacía y pueda caminar mejor. Notar que mis pies siguen mis intuiciones, de que... puede que por una vez me sienta bien, sin respirar el aire viciado de la habitación oscura. Ya no veo tantas grietas como antes...
1/14/2012
Brisas
Todo va cambiando poco a poco. Esa nube de polvo permanente se va disipando, dejando haces de luz con los que puedo ver claramente. Es curioso, como se puede propiciar las situaciones, como puedes acercarte a algo haciéndolo con total naturalidad. De eso me alegro, parece que aquel chico que temía a las heridas, va disminuyendo su fuerza. No estoy tan cerrado como antes, quizás sea eso. Cambia con tus pasos, con tus palabras. Ya no noto la voz ahogada por no decir lo que quiero. Aún queda algo de eso, pero ya no tanto. Ya no tanto, me hace gracia como se resume eso en tan poco espacio. Uff, la edad, la experiencia... mi seguridad que ha aumentando un poco más. Sumo y procuro restar lo menos posible, al fin cabo solo vivimos una vez. Y no disponemos de tanto tiempo como creemos.
1/06/2012
Sigo Aquí.
Hace años que la tormenta se convirtió en huracán y arrasó todo mi interior. Afortunadamente ahora solo queda una fina capa de lluvia. No es que se haya evaporado todo ello por arte de magia, pero si que el viento viene con menos fuerza y ya no voy de lado a lado. Siento que bajo esa nube gris que antes era permanente, ahora hay algo detrás que calienta todo el frío del pasado. Tengo cada recuerdo memorizado como una mezcla de niebla y partículas granuladas que no me dejan ver ciertas cosas. Quizás sea mejor así, o quizás no. Tal vez el presente me invite a otras sensaciones, a ver como las puntas de hielo se deshacen. Sí. Cada vez estoy más seguro, no sé de que... pero puede que sea la vida, al fin y al cabo. Nada es como me dijeron, pero si puedo atraer otros puntos de vista, una brisa de aire fresco. Caminar con paso firme, perderme por caminos y senderos que desconozco. Curar esas viejas heridas saliendo en bici, yendo al gimnasio. Hablando con otras personas, otras ideas.
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