Todo va cambiando poco a poco. Esa nube de polvo permanente se va disipando, dejando haces de luz con los que puedo ver claramente. Es curioso, como se puede propiciar las situaciones, como puedes acercarte a algo haciéndolo con total naturalidad. De eso me alegro, parece que aquel chico que temía a las heridas, va disminuyendo su fuerza. No estoy tan cerrado como antes, quizás sea eso. Cambia con tus pasos, con tus palabras. Ya no noto la voz ahogada por no decir lo que quiero. Aún queda algo de eso, pero ya no tanto. Ya no tanto, me hace gracia como se resume eso en tan poco espacio. Uff, la edad, la experiencia... mi seguridad que ha aumentando un poco más. Sumo y procuro restar lo menos posible, al fin cabo solo vivimos una vez. Y no disponemos de tanto tiempo como creemos.

La madurez y la ganancia de seguridad van muy unidas. Aprovecha los buenos momentos porque como tú dices no disponemos de tanto tiempo como creemos.
ResponderEliminar