6/17/2010

Su dulzura desprendía calor y sencillez

Cuatro palabras mal contadas, una operación que realmente resulta tan inerte como la rutina diaria que nos destroza poco a poco a pesar de resistirnos. Ver su apodo en el Facebook resulta hasta agradable y es como si una larga cadena no se anclara jamás en la arena movediza de las corrientes profundas a pesar de mis intentos frustrados. Ella ha disfrutado de sus vacaciones, yo no puedo parar de preguntarme porque mi yo interior se aferra a ti, tan incansablemente como mi deseo de tocar la guitarra o de hecho la guitarra forma parte de mi.

Incontables ocasiones recorren mi mente en busca de esa imagen tuya que parece perdurar y no querer marchitarse a pesar de los meses transcurridos, años... creo que tendría que empezar de nuevo para poder olvidarte. Ojala supieras lo que suspiro por ti, tantos textos en los blogs perdidos dedicados al deseo ferviente de querer tocar tu alma. Un alma demoledora para mi interior, pero a pesar de eso las yemas de mis dedos siguen escribiéndote y amándote desde la distancia mas sentida que jamás podré decirte i love you teniéndote delante.

3 comentarios:

  1. Armonizas tus textos como las cuerdas de tu guitarra. Ha merecido la pena que reabrieras el blog.
    Felicidades.

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  2. No sabía que te interesaba tanto esta chica. A ver si me cuentas más un día de estos. La semana que viene tengo que celebrar algun cumpleaños por San Juan y no creo que me de la bolsa para comer. Por eso te decía lo del café. Aunque hoy he vuelto a comer fuera. Me arruino en comidas fuera de casa.

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  3. Gracias Beatriz, tus halagos me los tomo muy en serio, vienen de una gran escritora ;)

    Houellebecq es la chica de mis sueños, mi alma llora un abrazo que jamas se producirá. Ya te contaré (aunque es la chica de aquella carta famosa) Pues ya quedaremos tío, que por días no será. Y es que los euros se van como el viento.

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