Realmente lo pensé una vez, estaba todo difuso, mi mente creía que poco o nada merecía realmente la pena. Sin embargo, hoy tras un día abrasivo, pero lleno de anécdotas, ha sido como un pequeño atenuante ante tanta penumbra y sombras inciertas. Mas que sombras, parecían reales ante lo que se escondía en mi o en mi mente, ambas cosas creo. Velada agradable, trabajo, compañeros, con buena armonía, pero ante todo se ha de ser cauto. Ella me agrada, pero la prudencia ha de ser el lema de mis acciones, pues si no sería demasiado tarde.Parece que lo desgarrado que hay en mi poco a poco, en medio tiempo, se va cosiendo, enebrando los desencantos propios de la sociedad y que ya tengo mas que suficiente ¿para que mas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario