Creo que voy a tentar un poco a la suerte o apelar al acierto en los movimientos que he hecho últimamente. Y me voy arriesgar con alguien que quiero quedar pero preveo que puede que no sea posible. O quizás si... ahí esta la gracia de vivir.
En que a veces hay situaciones que no están en tu mano del todo, pero si quieres un rato con ese alguien queda la épica y valor de echarle cojones y llamar. Mañana veremos que sucede.