12/06/2009

Mudanza forzada

Me siento como si hubiera vuelto a casa de una forma un poco precipitada o quizás no me quería ir de mi otro hogar tan dulce gráficamente hablando. El cambio de Linux a Windows XP básicamente implica una gran diferencia: en uno no hay virus y el otro esta plagado.

Ya tengo mi protección actualizada y lista para resistir cualquier ataque de aquellos graciosos que se divierten en la red colgando programas en los que si ejecutas antes de pasar el escaneo de tu antivirus habrás palmado plenamente porque se te habrá metido un troyano.

En fin, mi nueva casa esta relativamente lista: tiene las cortinas nuevas, una cama que desgraciadamente solo usare para dormir y no fornicar (no es que no quiera, es que no encuentro dama dispuesta) también tiene el equipo de sonido en su sitio y los códecs de video están deseosos de que la frase "No recomendada para menores de 18 años" salga a primera instancia.

1 comentario: