4/07/2010

Lector

Estoy tumbado en la cama, acompañado ante una afición que parecía estar destinada mas al destierro que al reencuentro, por los libros que nos mandaban leer en el colegio y que desprendían cierto aire disuasorio en vez de incitar la querida lectura. Pero uno se hace mayor, tiene criterio y empieza a pensar que su tiempo libre debe canjearlo por algo de provecho y es mejor imaginar que ver. Me siento atrapado en un mundo que quiero empezar a descubrir lo antes posible, pero todo tiene su ritmo equivalente a la espera de asimilar y reflexionar sobre vocablos nuevos que pasaran a formar de ti, una vez haya leído mas letras de lo que jamás pude imaginar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario