5/30/2011

Nido Vacío


El aire de las montañas, la rugosidad del camino. La vida, ese sendero largo y extenso. En el cuál no te veo, ni te percibo siquiera. Cristinas hay muchas pero solo hay una en mi corazón. Un silencio que se proyecta eterno. Como el aire que respiro, hasta que un día mis pulmones se paren. Todo sigue girando en un eje del cual me muevo por inercia, sin saber que pasará. Sin poder conocerte jamás. No hay dos líneas paralelas, no hay ficción en una realidad diluida. Todo esta sucio, pero tu brillas. Apenas te recuerdo, pero aun sigues aquí, marcando estas palabras fundidas. En mí, no sé, quizás solo sea esa palabra. EN MÍS recuerdos te veo, aquellos días alterados por tu sola presencia. Ojalá volviera atrás y pudiera ver tu arcoiris tras un día lluvioso en la montaña de arena rojiza. Aunque sea el rastro de tu huella, solo quiero oler el perfume de tu cuerpo, de tu alma y de lo que representas. Tu figura, todo lo positivo que me haces ser a través de un duro silencio. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario