Sigo viendo la sombra de tus labios bajo el relieve de mis sueños. Una perdida en un tiempo indefinido, que no he conseguido cicatrizar. Jamás te tuve, pero al menos te veía y tu sola presencia me absorvia. A día de hoy aun estoy en una telaraña invisible. Intentando liberarme de un ancla que quedo en la arena de mi corazón. Quisiera hacerlo, ser libre de ti. De tu silencio desgarrado y comprensible. Unas letras que no paran de llorar tu ausencia. No sé. Porque te escribo si no recibo nada. Y nunca cambiará por mucho que leas esto. Un texto que no tiene un fin, un destino olvidado. Un vacío que seguirá calmando unos dedos que no dejarán de escribirte.

Parece que no ha habido respuestas. Ya me contarás. ¿Tomamos coffe o merienda el Sábado? O si no dime otro día via Facebook.
ResponderEliminarQue triste...
ResponderEliminarEs de esos escritos tan sinceros, que son fácil de comprender y ponerse en el lugar de otro.
No dejes de escribir, que es un alivio al corazón y al alma.
Con el paso del tiempo seras libre.
Cuídate, saludos :)