6/21/2012

Deseándote


Siempre acabo en el mismo sitio, lo virtual me sirve como terapia. No es que este loco... quizás un poco  (sí) -en este momento me estoy sonrojando-. Normalmente la realidad es demasiado aburrida, hay que buscar corrientes de aire. Que nos llenen. Por eso puede que desgrane todo hasta el último detalle. No sé. Unas veces me digo, -¿porque no?- otras esquivo el momento y me derrumbo mirando la taquilla del gimnasio. Tal cual, miro el techo lleno de grumos y me pregunto tantas cosas, que necesitaría años para responderlas todas. Esto, esto y esto. Sí, no... ya, me hacen falta veinte segundos de coraje. Decirle; -ya sé que te has fijado en mi- Eso de fijarse, es demasiado suponer. Dejémoslo en que sabe que estoy allí. Esa precisión es más acertada. Total, yo a mi aire sobre la bici del gimnasio, dándole caña y pendiente de que mis pulsaciones no bajen de 170, porque si no, luego con la bici no tiro igual. Viene ella y durante segundos, me observa y se va hacia otro lado. Será que mi camisa fluorescente le habrá llamado la atención. Mi lógica me la vuelve a jugar y me dice: -ya... ya te a visto con esa camiseta antes- tuerzo el labio a modo de desgana. Y me vuelvo a animar diciéndome: ¿Porque no hago algo de una jodida vez??

1 comentario:

  1. Cuando la realidad no es aburrida es espantosa. También tiene sus buenos momentos pero en fín... Lo bueno de escribir es que a veces nos inventamos la nuestra y nos liberamos de lo malo.

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