La pastilla se me cae de los labios adormecidos. Este estado de somnolencia profunda, va desapareciendo poco a poco. Mis párpados ya no me pesan tanto como antes, la luz entra débilmente. Empiezo a ver el mundo y eso se traduce en un sonido nuevo para mi guitarra. He mejorado con la guitarra, con la bici, en todo en lo que persisto. Las letras parecen no abandonarme tampoco. Estoy contento, eso que dicen de que si no te mueves no vives, es totalmente cierto. Vivo, respiro y empiezo a ver rostros diferentes, vidas que de ninguna otra forma hubiera visto. Me gusta, lo confieso. Menos mal que siempre estas a tiempo de regresar al presente y dejar el pasado a un lado. Hay que mirar de frente pisando firme y con ganas de romper los moldes. De querer corregir, correr y mirar tu entorno como el que mira el cielo buscando una pequeña grieta por la que respirar. No, decido no tomarla.

Precioso texto... gran razón con lo de menos mal que siempre estás a tiempo de regresar al presente y dejar el pasado a un lado. Me ha encantado.
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