Empiezo a chillar y a moverme. A no quedarme quieto mirando las paredes de mi habitación. Normalmente siempre hay alternativas, solo que a veces (solo a veces) no las veo o pienso que no están. Ahora es lo contrario, están ahí y voy a por ellas. Sé que estaban, pero me sentía inseguro, desconfiaba. Pero esta claro que si no cruzo el río jamás veré lo que hay en el otro lado. Ya me conozco mi zona, la tengo más que asegurada. Quiero ver caras nuevas, que me aporten otro tipo de perspectivas. A una rutina que poco a poco te come por dentro, y después te digiere hasta que no sientes nada. Demasiado tiempo sin notar, ver, escuchar un sonido diferente. Unos labios que quieren decir otra cosa. Me di cuenta de ello, ya. Lo se, menos mal que por fin moví el culo y lo puse en marcha. O te mueves o te quedas en la zona muerta. No hay otra ecuación, la variable siempre es la misma. Moverse y vivir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario