Al menos la tarde se torna plácida si las máquinas no se ponen juguetonas y deciden jugármela en un día que quiero que pase rápido porque mañana y el miércoles en mi calendario pone "festivos". Total, ayer noche mi querido jefe que parece no querer partir del lugar de trabajo nos diviso a mi compañero y a mi ya cambiados de ropa para volver de nuevo a nuestras vidas hasta que nos dice: "es la una menos cuarto"
Era para verle respondido: "no nos puedes decir nada, ya que gracias a los horarios que hacéis con el culo el día treinta y uno no hicimos ni la jodida media hora de descanso legal, debido al exceso de faena" Y tampoco me dirigí al sindicato a quejarme capullo, y podía haberlo echo tranquilamente y teniendo como testigo al compañero.
Aunque bueno, tampoco hace falta eso, ya que luego nos tomamos la justicia por nuestra mano, y el tiempo de relajación al día siguiente ascendió a cuarenta minutos. Ojo por ojo....
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