1/18/2010

Placer y Sexo

Allí estaba ella, preciosa y encantadora, hubiese estado dispuesto a metersela sin miramiento alguno en el local donde he disfrutado de un buen cortado gracias a su grata compañía. Cuando la estuve buscando la semana anterior, parecía que el humo y el jodido mal tiempo que sigue haciendo estos asquerosos días se le habían llevado para que mi pobre imaginación agotada tras el sosiego de imaginármela desnuda no daba mas de si y necesitaba verla para tener mas frescura su fotografía.

Gracias a la diosa fortuna o mi temido y adorado tráfico que me obliga a salir con una hora de antelación de casa he podido follármela mentalmente una vez mas. Espero que estos tres próximos días que voy por la mañana este ella, y mis horas en el maldito lugar de trabajo pasen rápido para poder ver su pelo moreno y liso deslizándose sobre su piel.

3 comentarios:

  1. Me gustaría sentir esas agradables sensaciones que te embargan mientras te tomas un cortado en una cafetería. De momento sólo siento el cortado que me baja por la garganta y poco más. Me gsuta la fotografía elegida y el texto que has tejido alrededor de ese pequeño momento que luego se ha hecho grande en la memoria.

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  2. David, hoy me sentía inspirado, y mis dedos se dejaron llevar por las influencias del teclado, transmitieron mis sentimientos con el cortado.

    La Palabra en cierne, me halaga tu comentario ;)

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