12/16/2011

¿Lectura equivocada?


Siempre me he identificado con el hombre de la imagen, caminando solo. Entre nubes y nieblas andaban unos pensamientos que querían escapar de mi mente. Blanco, tirando a un gris claro, eso era lo que no veía. Esa pequeña chispa, aquel rincón que el invierno dejaba oscuro. Quizás mis ojos no veían lo suficiente, me negaba a querer observar otras cosas. Nuevas formas, actitudes. Gestos, sonrisas y lágrimas en un mundo atrapado. Atados en nuestras vidas con una mínima obertura. Se trata de seguir, de notar esa corriente de aire. Que llene de sentido todo lo que hago, lo que toco, lo que palpo con unas manos agrietadas. Deseaba tanto tu mirada que acabe dejando pasar el presente, ahogándome en un pasado sin billete de vuelta. Ya no puedo cambiar nada. Queda mirar hacia delante, pisar sin tropezarme y si me caigo verlo como algo constructivo. Avanzar, en definitiva pensaba que pasaba desapercibido, invisible ante los demás, pero ahora veo que en cierto modo esa difusa sensación se va apagando. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario