2/26/2012

Quema


Siento que todo mi mundo se mueve, que cada hoja que cae es una carga menos que aguanto. Ya no -me digo apretando los dientes- Miro a través de mi ventana las luces plateadas de los coches, me siento, reflexiono, cómodo. Enciendo la pequeña lámpara apoyada sobre mi mesa, cedo a mis pensamientos.   Todo tiene un ritmo, un compás invisible ante mis ojos. Quizás en otros recuerdos aceleraba el paso bajo la lluvia y todo acababa cayendo. Ahora -me digo- no dejaré que eso vuelva a ocurrir. Pero siempre fallamos más de una vez aunque actuemos bajo nuestras experiencias. Es peor quedarse en blanco que el negro llene fugazmente un espacio. Y ahí me quedé, congelado. En un paréntesis que duró demasiado. Y ahora veo rostros, chicas que hacen que una de parte de mi se alegre por compartir un diálogo. Siento que todo vuelve a girar en una dulce melodía, por fin esa melancolía que arrastraba se va limpiando gracias a las gotas de agua que desaparecen. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario