2/02/2012

Tinta Roja


Nunca supe marcar mi territorio, en cierto modo envidio a los perros. Ellos mean en las esquinas, a mi me lo hacen metafóricamente. Una vez más, me he mordido la lengua. Y mi paciencia esta empezando a desbordarse, ni una más, me digo con el labio torcido. La chica de 25, empieza a romper mi folio blanco. Quizás no es como pensaba, puede que la haya idealizado un poco... no sé porque me ocurre esto con las chicas jóvenes. Tal vez, mi poca vida sexual influya, pero no debo dejar que ello me turbe. Antaño, me dijeron que era de corazón fácil. Una mirada intensa y ya soy tuyo. Muñeca, eso se acabó. Pienso, y pongo en cursiva: "tengo que mirar más por mi, al fin al cabo no la conozco de nada". No le debo nada, solo soy una cara más en un lugar lleno de máscaras. Esperando el final de la manzana, en un banco lleno de cagadas de paloma, reflexiono: "Ya no, no voy a dejar pasar una más, la vida es demasiado corta como para verla en cámara lenta" 

2 comentarios:

  1. Tú sabes de sobra el por qué porque lo defines en una frase. No te dejes influir por ella porque se notará y no servirá para nada bueno.

    ResponderEliminar
  2. Por eso intento que no suceda, paso de dejarme influenciar por alguien.

    ResponderEliminar