Ya no siento ese agotamiento, el aire nuevo renueva mis pulmones. Me siento más motivado que nunca, en todo. Es como si hubiesen introducido nuevas palabras en mi diccionario. Ejercicio, sacrificio y constancia se erigen como los tres pilares que perdí antaño. La guitarra me enseño el camino de la constancia, la bici de montaña el sacrificio y el ejercicio. Todo ello suma una mezcla de sensaciones inagotables. Como si de una bebida isotónica se tratase, estoy al cien por cien para ganar o perder batallas. Asumo las derrotas como datos objetivos para que me ayuden a mejorar. Veo las victorias personales como huellas imborrables, tal vez sea como un mapa lleno de coordenadas que me hacen recordar. Estoy contento, sí. Me cuesta admitirlo y a veces me asusta. Hacía tiempo que no notaba el calor de mi propio aliento. Ahora sí -me digo con una mezcla de esperanza y desasosiego- En esta vida todo es incierto y puntiagudo. Hay que ir con cuidado y meditando cuales serán los siguientes movimientos...

¿Ya vuelves a ver señales en la mujer actual? ¿Por qué no empiezas a darlas tú sin pasarte y así veremos que pasa? Es una idea. No esperar a que ocurra algo si no ir dirigiéndolo un poco a tu conveniencia. El futuro es unaparte de userte y casi toda de acciones que hacemos para ganarla.
ResponderEliminar