5/03/2012

Estaciones...



Tengo la sensación de que viajo, me muevo, sin parar, de un sitio a otro. Antes no me pasaba, estaba estático. Caminaba sobre un alambre, nadie me socorría. Miro al techo blanco de mi habitación (vacío), me abrigo con mis sábanas. Calientan, noto de nuevo la fantasía. Ya la veo, está allí otra vez. Apoyada. Tan cerca que duele, le clavo una mirada de deseo. Embriago mis sentimientos, me dejo llevar. Y decido detener la pequeña ensoñación. Otra vez la realidad me gana la partida, intento pisarla. Me descalzo y el frío suelo hace que me tumbe de nuevo. Ahí está... ese juego de sabor amargo. Intensa acidez que noto desde lejos. Siempre. Ha sido así... desde el otro lado. Mirando tus ojos y tus movimientos. Me encantas, me gusta que te guste. Ufff. Moriría por una palabra tuya. Una llamada de calor al frío invierno de mi corazón. Pero ya no duele, es una esperanza. Me recuperé de aquella voz ahogada, apenas la oigo. Me alegra y diversifica mi mirada... hay más opciones. Ya no solo ella. Hay más, estaba tan cegado que el resplandor inundó el presente. Por fin noto el aliento. Ya no se me reseca la boca, ni mis labios. Estoy listo para disparar, ven... 

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