Ya no me ahoga como antes, lo tengo asumido. Sé que solo va ocurrir en mis sueños, en una nube de color gris. Total, ya estamos con los mensajes con segundas intenciones. O mejor dicho... puede que solo sea yo el que se lo tome así. De todos modos me da lo mismo, le pienso enviar un mensaje felicitándola. ¿Porque me veo envuelto en este tipo de asuntos cuyo final ya sé? Seré suicida. Bostezo de la somnolencia que me produce esto. Ella dijo que se le ocurrió, así con estas palabras; -el lunes es mi cumpleaños- Y nada... aquí me tenéis escribiendo acerca de eso. Puede que lo dijera como un simple comentario, pero lo dudo. En esta vida hay que saber leer entre líneas. Puede que me esté montando una película con un final trágico, pero en el mensaje le puedo decir; -muchas felicidades, ya te invitaré a un café como muestra de obsequio-
Lo dicho, debería apartarme de estas cosas, y más teniendo en cuenta que ya está ocupada sentimentalmente. Eso por el momento no me agobia, y espero que la siga viendo como compañera de clase o futura amiga y como nada más. En cuanto eso cambie, que puede ser previsible, tendré que alejarme e irme a un retiro.

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