Estoy cambiando, lo noto. Ya voy dejando de ser aquel chico solitario. El que miraba por la ventana, y veía una ciudad sin alma. No mentiré, a veces la sigo viendo, pero ya no me afecta. Ahora corro entre edificios grises y obras en construcción. La realidad no duele tanto, quizás la sonrisa (una débil sonrisa) este apareciendo en mis labios. Ahora empezaré a aprender inglés, en un futuro podré comunicarme con más gente. Y podré hacer algún viaje. Quién sabe, de momento todo son posibles. El hecho es el inmediato, lo que ocurre al segundo. Después ya es pasado. Creo que no se debería hablar tan a la ligera del pasado. El presente es mucho más bonito, quiero que lo sea. Acercarme a ella, ver su rostro y susurrarle al oído. Quiero que sienta calor, que no este sola. Puede que hablando y hablando lleguemos a un fin. Ya se verá, ya veremos. Nada ocurre porque sí.

Para soñar con un pasado hay que haberlo vivido... quizás lo tengamos todo por vivir...
ResponderEliminar