A veces me pregunto porque tomo ciertas decisiones sin pestañear y porque para otras tengo tanta paciencia, cosa que a veces me desespera y me trae por el trazado de la amargura. O mas bien porque se ven cosas que percibes, algo tan leve que te quieres agarrar a ello con toda tu desesperación de que algo ocurra, o simplemente no tienes valor para hacer saltar esa llama que quizás está demasiado ahogada. Un intenso deseo requiere demasiado control y paciencia, aunque puede que me decida de una vez y haga esa llamada, y saque en menor medida algo que parece tan lejano como los fantasmas que veo a diario por las calles que transito. No quiero convertirme en uno de ellos, quiero que mi vida este mas llena, ante tanta tristeza que se percibe en el ambiente, o mas que eso, que cada uno esta tan atado a sus cuerdas que es difícil romper una y llegar hasta ella como a mi me paso. Prefiero no descolgarme y colocar algo de calor y refuerzo en mi interior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario