8/10/2010

Abrazando mis cristales...

Quedaron bajo aquel espejo. Me gusta soñar, me dijiste. Sabía que había algo en ti, tu figura me lo transmitía, pero no conseguía introducirme en el aura que te rodea. Hasta que me dejaste sin respiración, no podía reanimarme. Caí con tu frase, con tus sentimientos. Eres romántica, joven, con una sonrisa que perfila delicadamente el carmín de tus labios. No lo veía. Puede que seas una soñadora como yo. Pero el corto alcance de tus pasos temporales no me deja avanzar. Te vas a ir y me quedare atrapado en mi subconsciente. Pensando, en las pocas palabras que me concediste. Intentando averiguar la realidad de tu mensaje, quizás nunca lo sepa, pero me marcaste.

3 comentarios:

  1. No hay peor cárcel que esa, la del subconsciente. Para salir de ella no hay más llave que la de darse una vuelta y que te dé el fresco aunque ahora en verano...

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  2. Los pasos temporales son los más lentos de todos los pasos, así que si se va, a lo mejor te da tiempo de alcanzarla (siempre que tus pasos no sean temporales).
    Besos!

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  3. Houllebecq lo peor de esa prisión es que los barrotes son imaginarios. No me vendría mal esa llave y el fresco pero aún falta que acabe este dichoso mes, para que llegue mi anhelado septiembre.
    Saludos!!

    Espero que no sean temporales Vanessa, debería hacer algo para tener una llave. Una puerta para que pueda entrar con ella, la de color dorado estaría bien. Abrir y poder quedar.
    Un beso!!!

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