8/02/2010

Suave como el viento...

Ella estaba ahí. Yo apoyado en una irrisoria puerta de una sala, butacas vacías, había demasiado espacio. Pero desde el fondo del pasillo aparece alguien. Es ella, sin duda. Desprende armonía, serenidad, no esta cargada de prejuicios innecesarios. Me seduce, lo que me podría aportar. Pienso. Imagino un mundo mas atenuado con ella, mas colores, desparecería la paleta de los grises. Otro tono, eso es, ahí esta la gracia, alguien que nos entienda que nos apoye. Pero una vez mas se borra esa tonalidad, vuelven los grises.

Me pregunta: ¿como estás? le intento dar una respuesta sincera: ...buff con ganas de irme, me quedan mas de siete horas en este antro. Me responde: ...¡siempre me dices lo mismo! exclama. He intentado ser sincero -pienso- ella sigue comentándome: quiero que la próxima vez que nos veamos me digas algo diferente ¡siempre me comentas lo mismo! Desaparece, se va con su armonía, sus palabras... sus colores. Me gustaría estar, pero no lo estoy.

4 comentarios:

  1. Si imaginas todo en tonos grises, se lo pintarás a ella en tonos grises. La próxima vez q la veas, píntale las palabras de otro color.
    Un abrazo!

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  2. Eso intentaré, aunque a veces cuesta. Ese sitio me roba el alma temporalmente.
    Un beso y un abrazo! ;)

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  3. Me gustaría estar, pero no lo estoy y no porqe no quiera es porqe no puedo en este momento...
    Cuidate,bye!

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  4. Me gustaría mucho que fuera porque en ese momento no puede... pero siempre soy demasiado realista.
    Me alegro verte por aquí de nuevo Catta! me encanta tu blog!
    Saludos!! ;)

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