11/17/2010

Realidad Opaca



Intento encontrar unas líneas que me lleven al perfil de tus labios. Un susurro que se convierta en un cálido suspiro. Unas manos que abracen una extremidad de mi cuerpo. Cerrar mis ojos y ver cómo eres.  Dibujar un retrato tuyo. Quiero verte aunque sea sobre un folio en blanco. Cuando trazo las primeras curvas es como si salieras. Parece que el papel no resiste tu poder de seducción. Me paro para observarte. Ni siquiera he llegado a esbozar la sombra de tus párpados. Cielo no hay quien te atrape. Eres libre como el viento silbando a través de la maleza. No puedo ceñirme a los bordes de esta hoja. Sales, sales y me envuelves aunque sea de forma abstracta. Dejo el lápiz para tratar de concentrarme. Esto no está pasando. No puedes cobrar vida. Pero me gusta te noto cerca. Te añoro tanto que ni siquiera me atrevo a poner tu nombre. No tengo tu permiso. Soy un desconocido en tu mundo. Estoy cansado de escribir bajo la lluvia de mis lágrimas. Lloras ríes y caes rendida ante él. Lo sientes lo quieres lo amas y yo solo soy una luz debilitada. Pero aquí estoy. Me hago fuerte sabiendo que respiras el mismo aire que yo. Que estás bien. En otro mundo una realidad opaca acompaña mi vida.

3 comentarios:

  1. No tengo tu permiso

    no se necesita permiso para pensar en alguien, sentir por esa persona o utilizar su nombre...

    ResponderEliminar
  2. Es algo que a veces siento Nada más importa. Sé que no tienes que pedir permiso. Pero en aquel momento lo escribí así.
    ¡Un beso!

    Gracias Alba, me alegro que te guste ;)
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar