Veía como se besaban. La lengua bajaba por la columna lentamente hasta finalizar en el perfil de los labios. Yo anotaba cada diatriba en mi libreta. Me sentía violento por ver la escena desde fuera. Pero ellos contaban cada minuto como si fuera una explosión máxima llena de sentimientos. Ni la voz distorsionada del local impedía el momento. Yo rompía en un llanto interno mientras intentaba calmarme y reflexionar. Las hojas del exterior arreciadas por el viento acrecentaban el rumor. Podía notar desde la mesa de al lado como sus cuerpos desprendían calor. Algún día me gustaría que gritásemos juntos. Escribir con pulso firme nuestros nombres con bolígrafos púrpuras. Ver las estrellas y pensar que en realidad somos unos diminutos puntos perdidos en millones de realidades distintas a las nuestras. Y cuando pensemos eso, abrazarnos como si fuera el primer momento de una historia compartida.

Madre mia... que precioso escribes siempre!
ResponderEliminarMuy bonito, me encanta!
ResponderEliminarGracias Aileen, me alegro que te guste ;)
ResponderEliminarUn beso.
Gracias Vanessa. Parece que sigo bien esta nueva línea ;)
Un beso.
perfecto.
ResponderEliminarNo se si eras vos o yo, quien veía todo.
Besos!